El aljibe gallego que recogía agua antes de los romanos
Descubierto en un castro de Lugo un depósito de hace 24 siglos
Castro de Viladonga, en el municipio lucense de Castro de Rei, con el aljibe al descubierto en el ángulo inferior.Terra-Arqueos
En lo alto de un monte desde donde las vistas sobre la comarca de A Terra Chá gallega son privilegiadas, se erige un antiguo poblado fortificado, el Castro de Viladonga. Un nuevo descubrimiento ha puesto en entredicho lo que se sabía hasta ahora sobre este yacimiento arqueológico ubicado
a 535 metros sobre el nivel del mar en el municipio Castro de Rei
(5.000 habitantes), a 23 kilómetros al noroeste de Lugo. Se trata del
hallazgo de un aljibe de más de 70 metros cuadrados y cuatro de
profundidad con capacidad para almacenar más de 150.000 litros de agua y
abastecer a más de 300 personas, en la zona nordeste del castro. El
depósito fue construido en el siglo III a. C., a diferencia de la mayor
parte de las estructuras descubiertas hasta ahora en el lugar, que
fueron fabricadas en plena época romana, entre los siglos II y V d. C.
El aljibe excavado en la roca y hallado debajo de una muralla de esta
fortificación, considerada Bien de Interés Cultural desde 2009, es la
punta de lanza para ahondar en el pasado prerromano de la cultura
castreña.
El
descubrimiento dirigido por el arqueólogo Miguel Ángel López en este
castro muestra, según los expertos, el "desarrollo" que ya existía
entonces. “Es la primera vez que aparece un aljibe dentro de la zona amurallada del castro de Viladonga”,
asegura por teléfono López, el director de la obra. Hace dos semanas
López y su equipo de 10 especialistas descubrieron siete escalones en
muy buen estado en la segunda muralla y un torreón de más de cinco
metros de diámetro. Pero nada tan trascendente como este hallazgo
realizado en el marco de la excavación aprobada por la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia y ejecutada por la empresa Terra-Arqueos.
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